La conducta de la extracción de leche cuando se ha tomado alcohol, no reduce la presencia ni la concentración de alcohol en la leche materna, ya que la “depuración” del alcohol en la leche materna depende de varios factores, como el peso de la mamá, cuánto ha bebido, si ha comido alimentos concomitante a la ingesta de alcohol, entre otras.

Con relación a los efectos del alcohol sobre el lactante, se ha demostrado que el bebé tiene una capacidad reducida, alrededor del 50% de la capacidad de un adulto, para “metabolizar” el alcohol que pasa a través de la leche materna.
Asimismo, se han descrito otros efectos del alcohol presente en la LM sobre los lactantes, entre ellos:
- Alteraciones en el sueño, por ejemplo, “el niño duerme durante menos tiempo”.
- Síndrome pseudo-Cushing
- Alteraciones en el neurodesarrollo
- Mayor riesgo de hipoglicemia (baja de azúcar en la sangre)
- Disminución de la ingesta del lactante “por la presencia del sabor a alcohol”, hasta en un 23%.

Por todo lo anteriormente descrito, es importante educar a las madres y concientizarlas de los posibles efectos de la ingesta de alcohol durante la lactancia, tanto en la producción de leche como sobre el bebé.

“La lactancia materna es el mejor alimento y el único que asegura el crecimiento y el desarrollo del bebé, su protección (defensas), su estabilidad emocional y el neurodesarrollo”.

Si desea ampliar información, puede leer:

1. Haastrup MB, Potteg A y Damkier P. Alcohol and breastfeeding. Basic & Clinical Pharmacology & Toxicology 2014; 114: 168–173
2. Koren G. Drinking alcohol while breastfeeding. Will it harm my baby? Canadian Family Physician 2002; 48: 39-41.