Dr. Andrés Enriquez C, Fellow Gastroenterología 1er. año, Comité Editorial GNP

¡La leche materna es lo mejor! Es el alimento exclusivo y con diseño a medida para el bebé. Tiene innumerables ventajas, entre ellas, favorece la formación de una microbiota intestinal saludable, es decir, promueve el mejor equipo de “gérmenes” indispensables para proteger al niño. Lo anterior, obedece a que es “portadora” de Bifidobacterias y Bacteroides, fomentando su colonización directa en el niñ@. Estas bacterias constituyen 60-90% del total de la microbiota. Asimismo, la leche materna lleva el “alimento” especial para este tipo de bacterias benignas, los “oligosacáridos”; convirtiéndose en un verdadero “alimento funcional”, vehículo de “probióticos” y “prebióticos”.

La microbiota intestinal, conocida comúnmente como “flora intestinal” desempeña un rol “clave” para el crecimiento y maduración del bebé, especialmente para el desarrollo de sus defensas (sistema inmune) y para programar” la salud del niñ@, en muchos aspectos, entre ellos la determinación del peso, prevenir alteraciones en la tensión arterial, glicemia (azúcar en la sangre), dislipidemias, entre otras.

Esta es solo una de tantas razones para insistir en la importancia de promover la alimentación con leche materna! Un pilar fundamental para la formación de una microbiota intestinal saludable, que favorece el mejor sistema de defensas, la nutrición y protección contra enfermedades a corto, mediano y largo plazo.

Si quiere leer más al respecto puede consultar,

1.Hall MA, Cole CB, Smith SL et al. Factors influencing the presence of faecal  lactobacilli in early infancy. Arch Dis Child 1990;65:185-8.
2.Jandhyala SM, Talukdar R, Subramanyam C et al. Role of the normal gut microbiota. World J Gastroenterol. 2015; 21(29):8787-8803.
3.Gibson, G., Probert, H., Van Loo, J., Rastall, R. and Roberfroid, M. Dietary modulation of the human colonic microbiota: updating the concept of prebiotics. Nutrition Research Reviews 2004; 17: 259–275.
4.Miñana, V. Oligosacáridos en la leche humana. Acta Pediatrc Esp 2007; 65 (3):129-133.