La buena noticia, en el polo opuesto de la información, es que reducir la ingesta de estas bebidas azucaradas es una de las conductas alimentarias más fáciles de modificar. Así lo demuestran estudios revisados en un “Systematised Review of Primary School Whole Class Child Obesity Interventions: Effectiveness, Characteristics, and Strategies”, donde valoraron la ingesta de bebidas azucaradas y la opinión de padres y niñ@s, quienes señalaron que evitar su consumo es una manera práctica y fácil de implementar e inmediatamente vieron resultados positivos sobre el peso y en el índice de masa corporal (IMC).

En resumen, si como familia y profesionales queremos contribuir para disminuir el exceso de peso, aspecto reflejado en nuestra población pediátrica incluso en los primeros años de vida, debemos evitar el consumo de estas bebidas, en el marco de una  alimentación saludable y además, promover la práctica de actividad física.
Así sea de fruta natural, el jugo no es una bebida de alto valor nutricional. No más mitos! prefiera que su hijo consuma la fruta como tal y bríndele agua.

Si te interesa leer al respecto, puedes mirar

-Brown, E. C.; Buchan, D. S.; Baker, J. S.; Wyatt, F. B.; Bocalini, D. S. and Kilgore, L. A Systematised Review of Primary School Whole Class Child Obesity Interventions: Effectiveness, Characteristics, and Strategies. BioMed Research International. 2016. Hindawi Publishing Corporation
BioMed Research International
Volume 2016, Article ID 4902714, 15 pages http://dx.doi.org/10.1155/2016/4902714
-Encuesta de la Situación Nutricional de Colombia, ENSIN, 2010.