Comité Editorial  GNP

- Es secundario a un agente infeccioso y/o por alteraciones funcionales y estructurales del tracto gastrointestinal.
- Se caracteriza por inflamación de la mucosa intestinal y daño variable de la vellosidad, que pueden condicionar atrofia, deficiencia de disacaridasas, aumento en la permeabilidad intestinal y/o sobrecrecimiento bacteriano.
- Es una de las principales causas por las que se prolonga una diarrea, es decir, una diarrea que dura 2 semanas ó más (diarrea persistente).
- Frecuentemente, ocasiona falla en el medro con especial impacto negativo sobre el peso. La desnutrición secundaria, a su vez, predispone a episodios recurrentes de diarrea persistente, creando un círculo vicioso de diarrea – malnutrición – diarrea.
- Algunos factores de riesgo para el síndrome postenteritis son:

gastropediatria

Comité Editorial  GNP

Adaptado de: Daza W, Dadán S, Arango C, Higuera M. “Ingesta excesiva de proteínas en la infancia y programación metabólica: presentación de caso clínico y revisión de literatura”. Programa de Educación Continuada, PRECOP, ISSN 2015; vol 1478-1549

proteinas-gastropediatria

 La prevalencia mundial de sobrepeso y obesidad ha pasado de 4.2% en 1990 a 6.7% en el 2010, siendo la población pediátrica un grupo cuya presentación es cada vez mayor. En Colombia, según cifras de la ENSIN (Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia), en los menores de 5 años de edad, la obesidad se ha incrementado de 3,2% en el 2005 a 5,2% en el 2010, con 20,2% de sobrepeso para el mismo grupo de edad. Según un estudio en la Unidad de Gastroenterología, hepatología y nutrición pediátrica (Gastronutriped), entre el 2010 y el 2014, el 15,5 % de 1346 pacientes tenían exceso de peso, 8% sobrepeso y 7,5% obesidad propiamente dicha. El sobrepeso se presentó más en el género femenino (60,6%) y en los lactantes (35.7%). La obesidad fue similar en ambos géneros pero en mayor proporción en los escolares (43,5%).

 La “programación metabólica” es el proceso por el que la exposición a estímulos o insultos ambientales durante fases críticas del desarrollo, puede desencadenar mecanismos adaptativos que resultan en cambios permanentes (memoria) en la fisiología del organismo, pudiendo ocurrir en diferentes etapas, particularmente en el periodo fetal y en la infancia temprana. 

El genoma per se puede contener polimorfismos que aumentan el riesgo de ciertas entidades como enfermedad coronaria, obesidad, Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2), cáncer, entre otros.

 

Comité Editorial  GNP

Los síntomas gastrointestinales son comunes en la infancia. En algunos casos son síntomas fisiológicos, en otros, son manifestación de alguna patología subyacente. El Reflujo Gastroesofágico (fisiológico), es decir, los  episodios de regurgitación de contenido gástrico hacia el esófago, se puede presentar hasta los 12 meses de edad y no alteran el ritmo de crecimiento ni tienen otros síntomas importantes en el/la niñ@;  mientras que la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE), puede aparecer temprano en la vida, o son vómitos que inician en etapas tardías (después de los 12 meses de edad), se asocia con complicaciones digestivas y/o extra digestivas y/o con alteración en la calidad de vida del paciente.

El manejo farmacológico de primera línea para la ERGE está constituido por los Antagonistas de Histamina tipo 2 (AH2) y por los Inhibidores de Bomba (IBP), estos últimos sólo para mayores de un año, según la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Sociedad Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (NASPGHAN).  Los proquinéticos y los antieméticos, NO REEMPLAZAN la terapia de primera línea y en algunos casos, SOLO SIRVEN para el alivio de los síntomas.

Comité Editorial  GNP 

¿Cuándo hacer desparasitación periódica? La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda hacer desparasitación periódica, SÓLO en zonas geográficas donde la infección parasitaria es común, con intención de disminuir desenlaces en salud tales como anemia, mejorar ganancia de peso, además, de impactar favorablemente a nivel cognitivo. 

En una entrega previa de Gastronutriped, a principios del 2015, mencionábamos la evidencia de varios estudios que han evaluado el impacto de la desparasitación periódica. En dichos estudios no se encontraron efectos benéficos ni concluyentes sobre la ganancia de peso, los niveles de hemoglobina y tampoco, sobre el rendimiento cognitivo.

Recientemente, la Organización Cochrane realizó una revisión de la bibliografía disponible para determinar si la administración de medicamentos para desparasitar (antihelmínticos) tenía efecto sobre los niveles de hemoglobina, el peso, el aspecto cognitivo, la asistencia escolar, el rendimiento escolar y la mortalidad. Se evaluaron estudios controlados aleatorizados (ECA) y cuasi aleatorizados en niñ@s ≤ 16 años que comparaban medicamentos antihelmínticos con placebo o sin ningún tratamiento, efectuados entre el 2000 y abril del 2015. 45 estudios cumplieron con los criterios de inclusión, de ellos, 9 fueron ECA.

Dra. Nancy Margarita Torres, RIII pediatría, Universidad El Bosque, Comité Editorial  GNP

Día a día, los medios invaden con información acerca de las últimas tendencias en la moda, cómo vestirnos, cómo comer, a dónde salir y hasta qué aficiones tener. El concepto de que “la imagen personal” es fundamental para encajar en cualquier círculo social es lo que se trata de vender y es aquí donde la obesidad se vuelve un problema y más para nuestra población infantil.

Actualmente, la obesidad es reconocida como un problema de salud pública, con una prevalencia que aumenta a un ritmo alarmante; aumento que es paralelo a un sin fin de fórmulas y/o estrategias mágicas para perder peso. Una de estas tendencias es el consumo excesivo de proteínas, con restricción completa o parcial de los hidratos de carbono y excesivo ejercicio. Lo anterior, condiciona la pérdida de peso a costa del desequilibrio metabólico del organismo. Estas dietas, aunque inicialmente parecen exitosas, tienen un efecto rebote con recuperación del peso perdido y aumento en el mismo, pero peor aún, con alteraciones en el perfil de grasas en la sangre, aumento de la reserva corporal y otras consecuencias negativas permanentes sobre la salud de los pacientes. Hoy en día se ha documentado que las dietas hiperproteicas producen un incremento en la excreción neta de ácidos, que condiciona el aumento de la excreción urinaria del calcio (hipercalciuria), con repercusión en la función glomerular (riñón) y en el metabolismo del calcio. Asimismo, la ingesta elevada de proteínas, deficiente en vegetales y frutas, es la base de la acidosis metabólica crónica, que aunque sea de bajo grado, tiene efectos deletéreos sobre el organismo, incluyendo retardo del crecimiento en niños, disminución de la masa ósea y muscular en niños y adultos, formación de cálculos renales y déficit en micronutrientes. De otro lado, las dietas con bajo aporte de hidratos de carbono (vegetales, frutas, cereales y harinas) provoca “cetogénesis” (formación de cuerpos cetónicos), similar a la que se produce en ayunos prolongados, por una rápida movilización de grasas para obtener energía. La cetosis conlleva a sensación nauseosa, pérdida del apetito, halitosis (mal aliento), cefalea (dolor de cabeza), cambios en el comportamiento, agresividad, depresión, mareos e insomnio (trastornos en el sueño).

Por último, las dietas hiperproteicas se han asociado con estreñimiento y dolor abdominal secundario, cambios en el comportamiento, debilidad, fatiga, mialgias (dolor muscular) y cuadros de deshidratación por desequilibrio hidroelectrolítico.

Por todo lo enunciado, es necesario que niños y adolescentes tengan una orientación profesional idónea, por parte de un profesional entrenado y certificado en nutrición, que acompañe y diseñe un plan individual y balanceado.

“Para que seguir una moda o el consejo de un artículo de revista de circulación popular o del internet o bien, de un profesional que no esté suficientemente entrenado en el tema, no les traiga problemas en su salud, que pueden dejar secuelas permanentes en la vida del niñ@ y del joven…”

Puede leer más al respecto en,

Lopez-Luzardo, M. Las dietas hiperproteicas y sus consecuencias metabólicas. An Venez Nutr 2009; 22 (2): 95-104. Aparicio, V; et al. High-protein diets and renal status in rats. Nutr Hosp. 2013; 28(1):232-237.

Comité Editorial GNP

microbiota-intestino-gastropediatraLa etapa neonatal es crucial para la programación metabólica e inmunológica de los individuos, particularmente, a través de la definición de la microbiota intestinal que madura hacia los 4 años de edad. El intestino neonatal se consideraba estéril antes del nacimiento. Sin embargo, varios estudios han demostrado la presencia de microbioma en la placenta, sangre de cordón y meconio. Posteriormente, al nacimiento, factores como la vía del parto, implementación de la lactancia materna o el uso de fórmula infantil, influyen en la colonización y composición de la microbiota intestinal del bebé.

La leche materna (LM) contiene componentes nutritivos y microbioma. El microbioma está compuesto por bacterias como Lactobacillus spp., Bifidobacterium spp y otros anaerobios obligados, que son capaces de sobrevivir a la digestión. Algunos estudios han demostrado que ciertas cepas presentes en la LM, como Bifidobacterium, Enterococcus, Lactobacillus, Lactococcus, Staphylococcus y Streptococcus spp. tienen funciones inmunomoduladoras, inducen síntesis y secreción de IgA secretora, modulan el equilibrio de las respuestas proinflamatorias y anti-inflamatorias, reducen la permeabilidad intestinal a través de la producción de exopolisacáridos, favorecen la producción de mucina y de compuestos antimicrobianos como bacteriocinas. Otras bacterias, como Veillonella spp. y Propionibacterium spp, desempeñan un papel trófico en el intestino del neonato.

En recién nacidos alimentados con LM exclusiva se ha demostrado el establecimiento de una microbiota relativamente estable entre la primera y segunda semana de vida, con predominio de Bifidobacterium y Bacteroides spp. Por el contrario, en los niños alimentados con fórmula infantil se ha encontrado una microbiota mucho más diversa y menos estable, con Bifidobacterium, Lactobacillus, y Staphylococcus spp, Bacteroides, Enterococcus, Streptococcus spp., Enterobacteriaceae y Clostridios.

La vía de entrada de las bacterias en la glándula mamaria y el pasaje a la leche materna, siguen siendo poco claras. Sin embargo, se proponen dos teorías, una, que podrían provenir de la contaminación desde la piel u otra, a través de una circulación entero-mamaria, donde las bacterias provenientes del intestino materno, por via linfática y sanguínea, llegarían al seno materno por medio de células dendríticas. Apoyando este último concepto, algunos estudios han puesto en evidencia que ante la suplementación materna por vía oral con cepas de Lactobacillus (L. salivarius CECT5713, L. fermentum CECT5716, L. gasseriCECT5714, y L. reuteri ATCC 55730) posteriormente, se han detectado en la leche materna.

 Dra. Nancy Margarita Torres, RIII pediatría, Universidad El Bosque, Comité Editorial  GNP

El anís estrellado es un producto natural, de venta libre en farmacias y tiendas naturistas. Tradicionalmente, se brinda en infusiones para “calmar” el cólico del lactante. Más allá del propio impacto negativo del “agüita” en el bebé, quizás el tema más grave es la introducción de bebidas que condicionan una alteración en el desarrollo saludable de la microbiota intestinal.

anis gastropediatraLa ausencia de control en la presentación y comercialización dificulta la dosificación y favorece la ingesta abusiva predisponiendo a reacciones adversas. Entre sus
componentes principales se encuentran monoterpenos como el anetol (80-90%) y el estragol. Estos compuestos se relacionan con la mayoría de sus complicaciones cuando su uso es indiscriminado y a altas dosis. Entre las complicaciones se resaltan: neurotoxicidad, hepatotoxicidad e hipersensibilidad.

Estudios en ratones evidencian que su administración a dosis de 1 a 3 mg/kg pueden producir: convulsiones, hipocalcemia, hipotermia y toxicidad letal. Por otro lado, la exposición crónica al estragol, en dosis superiores a 0,05 mg/kg, predispone al cáncer.
Asimismo, se ha observado que en algunas presentaciones se adultera el principio activo del anís estrellado, adicionando la especie Illisium anisatum que contiene anisatinas y     neoanisatinas (antagonistas no competitivos de los receptores A del GABA), que puede   provocar síntomas neurológicos, cardiológicos y gastrointestinales graves.

 Es fundamental informarse respecto de la composición de productos naturales que nos recomiendan para prevenir las complicaciones secundarias a su administración y evitar su toxicidad.

En los menores de 1 año de edad, se debe EVITAR el uso de agüitas o aromáticas que pueden enfermar al bebé, más allá de lo que intentábamos calmar o minimizar…resultando…
¡Peor el remedio que la enfermedad!

 Si quiere leer más, consulte : 

 - Madrigal Delgado A, Jiménez Chaverri A, Quirós D, Acosta-Gualandri A. Intoxicación con anís de estrella en niños menores de 12 meses, en el Hospital Nacional de Niños “Dr. Carlos Sáenz Herrera” durante el periodo 2001-2005. Acta pediátr costarric 2010; 22(1):40-46.

 - Moraga F, Ballesteros N. Intoxicación por anís estrellado: A propósito de un caso en un recién nacido. Rev. chil. pediatr. [revista en la Internet]. 2003 Jul [citado 2015 Jun 29] ; 74( 4 ): 411-414. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0370-41062003000400009&lng=es. http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062003000400009.

Dra. Clara Plata, Fellow I Gastroenterología Pediátrica, Comité editorial GNP

prematurez gastropediatriaLa alimentación prolongada con nutrición parenteral (NP) en ausencia de nutrición enteral (NE) es una práctica frecuente en neonatos de riesgo y especialmente en los prematuros.

La falta de alimentación por vía enteral tiene varias implicaciones negativas, entre ellas:

  • Alteración en la motilidad intestinal y en la respuesta a las hormonas gastrointestinales.
  • Disminuye el trofismo del intestino.
  • Retardo en la maduración de las enzimas intestinales (es decir, no se hacen “hábiles o capaces para su actividad)
  • Aumento en la permeabilidad intestinal.
  • Mayor riesgo de translocación bacteriana.

 

La nutrición enteral mínima (NEM) o trófica es la administración de cantidades pequeñas (10-15 ml/kg/día) de alimento con el fin de ESTIMULAR EL DESARROLLO DEL TRACTO GASTROINTESTINAL INMADURO. No tiene como propósito SUPLIR LAS NECESIDADES ENERGÉTICAS NI NUTRICIONALES del niño.

Comité Editorial GNP

 gastropediatra La higiene y conservación de los alimentos… los métodos más fáciles de implementar, para prevenir enfermedades.El cuidado e higiene en el manejo de alimentos resulta clave en la prevención de enfermedades.

El manejo inadecuado, en cualquier parte de la cadena desde la producción, disposición en la plaza, tienda o supermercado hasta su servicio en el plato, predispone a algunas enfermedades como Salmonelosis y Shigelosis.Este sencillo pero delicado aspecto incrementa o disminuye la morbilidad y la mortalidad por enfermedades prevenibles en la infancia como la diarrea. Asimismo, impacta negativamente a nivel económico, con aumento en la tasas de hospitalización, ausentismo escolar y laboral, generando un verdadero problema de salud pública. 

Dentro de factores predisponentes, el consumo de alimentos en sitios públicos o “puestos de alimentos ambulantes”, con una preparación sin suficiente higiene, el uso de utensilios y vajilla sin la limpieza apropiada, la carencia de agua limpia y potable, la manipulación con manos y/o guantes desechables que al tiempo, manejan los alimentos y el dinero, la contaminación con los exostos de los vehículos y el polvo que vuela, la exposición al sol, la falta de refrigeración, entre otros tantos aspectos, promueve la contaminación microbiológica, el incremento en la resistencia de los patógenos, la aparición de nuevas cepas bacterianas.En países en vía de desarrollo, la aparición de estas enfermedades aumenta con la pobreza, el analfabetismo y las malas prácticas en la preparación de los alimentos.

Dra. Diana Alejandra Cortes, RIII Pediatría, Universidad El Bosque, Comité Editorial GNP

La vacunación es una herramienta preventiva para la salud en los niñ@s. Con esta práctica, han disminuido enfermedades determinantes de morbilidad y mortalidad en los niñ@s del mundo entero. En niños con alergia, en ocasiones, no se implementa o no se sigue el mismo esquema de vacunación que para niñ@s sin alergia, aumentando la vulnerabilidad para estas otras enfermedades.

Como existen varias preguntas al respecto, tanto en padres como en profesionales, a continuación, reunimos la evidencia actualizada.

1. Los niñ@s con diagnóstico de alergia, ¿tienen más riesgo de reacciones alérgicas posterior a la aplicación de una vacuna?
No existe evidencia de que los niñ@s alérgicos tengan mayor riesgo de reacciones alérgicas después de vacunarl@. Por tanto, se recomienda que reciban el esquema de vacunación previsto para el país.

2. En los niñ@s con alergia a la proteína de leche de vaca, ¿está contraindicada alguna vacuna?
Por lo general, no está contraindicada ninguna vacuna. En las vacunas, las trazas de leche o derivados, son excepcionales; algunas, pueden tener lactosa como excipiente, pero la lactosa no es detonante de la alergia o reacción relacionada con la proteína de leche de vaca. No obstante, puede producirse contaminación de los medios de cultivo, aunque esto es infrecuente. En conclusión, se considera seguro vacunar a estos niños.

3. La vacuna de la triple viral ¿tiene alguna contraindicación?
Esta vacuna no contiene proteína de huevo en cantidad suficiente como para desencadenar una reacción alérgica. Debe colocarse a todos los niños con diagnóstico de alergia al huevo, incluso, a aquellos que han presentado clínica de anafilaxia. Se cree que en los niños que presentaron una reacción previa con esta vacuna, la reacción podría ser secundaria a otros componentes de la vacuna y NO por la presencia de trazas de proteína del huevo.

4. La vacuna de la influenza ¿tiene alguna contraindicación?
- Si la alergia al huevo se ha manifestado sólo en piel y de manera leve, se recomienda aplicar la vacuna inactivada de la Influenza en dosis única, en un primer nivel de atención. El paciente debe observarse por 30 minutos COMO MINIMO, antes del alta, en espera de que aparezca cualquier tipo de reacción adversa.
- Si la alergia al huevo ha sido severa, antes de VACUNARL@, el niñ@ debe ser valorado y autorizado por un médico especialista en alergia.

5. La vacuna de la fiebre amarilla ¿se puede administrar en niños con alergia al huevo?
- Antes de vacunar al niñ@, se debe solicitar una orden médica para hacerle una prueba cutánea de sensibilización a la vacuna (Skin Prick Test para vacuna de fiebre amarilla).
- Si el resultado de la prueba cutánea es negativo, se puede aplicar la vacuna. Deben aplicarla en una institución hospitalaria, donde el niñ@ quede en observación por 30 minutos COMO MINIMO, posterior a su aplicación.
- Si el resultado de la prueba cutánea es positivo, la recomendación es vacunarl@ en dosis graduales, guiadas por el especialista en alergias.

6. En las vacunas ¿existe algún componente, diferente al huevo, que pudiera desencadenar reacciones alérgicas?
Si, por ejemplo, la gelatina. La proteína de la gelatina es de origen animal, bovino o porcino. Se utiliza como estabilizante para algunas vacunas como la de fiebre amarilla, influenza, triple viral, rabia y varicela.
- Si sabe que el niñ@ es alérgic@ a la gelatina, debe consultar al grupo tratante porque antes de colocar alguna de las vacunas enumeradas, debería realizarse una prueba cutánea (Skin Prick Test) con la vacuna.
- Si la prueba es positiva y no hay otra vacuna que la reemplace, se puede colocar la vacuna evaluada, pero debe hacerse de manera fraccionada según la orden médica.

Si quiere leer más sobre el tema:

1.Echeverría Zudaire L, et al. Documento de consenso sobre la actitud ante un niño
con una reacción alérgica tras la vacunación o alergia a componentes vacunales. An Pediatr (Barc). 2015. Disponible en http://dx.doi.org/10.1016/j.anpedi.2014.11.002

2.Kelso, JM. Potential food allergens in medications. J Allergy Clin Immunol 2014;133(6):1509-1518.

Dra. Diana Alejandra Cortés Paez RIII Pediatría, Universidad El Bosque, Comité Editorial GNP

La elastasa es una carboxipeptidasa específica del páncreas secretada al duodeno, que cataliza la hidrólisis de elastina y está presente en valores del adulto desde las 2 semanas de vida. Estudios de inmunoelectroforesis han demostrado que la enzima no se degrada significativamente durante el tránsito intestinal. Se concentra seis veces en las heces en comparación con el jugo pancreático-duodenal y se mantiene estable en las deposiciones a temperatura ambiente durante 1 semana, como máximo.

Su determinación es un excelente marcador de insuficiencia pancreática exocrina, con una sensibilidad del 93% y un 98% de especificidad. La medición se hace en una muestra aislada de materia fecal, aplicando una técnica de enzimoinmunoanálisis (ELISA) con dos anticuerpos monoclonales específicos frente a la Elastasa pancreática humana.

El valor de referencia es superior a 200 μg/g. Concentraciones de elastasa pancreática inferiores a 200 μg/g de heces secas son indicativas de insuficiencia pancreática exocrina, considerándose severa si los valores son inferiores a 100 μg/g.
La ventaja de la elastasa es que no requiere suspender la terapia de reemplazo enzimático.

Puede ser útil para la detección neonatal de insuficiencia pancreática en pacientes con Fibrosis Quística. Aunque no sirve para estimar la adecuación de la terapia de reemplazo con enzimas pancreáticas, porque refleja la función del páncreas y no el efecto neto del rendimiento de las enzimas.

La elastasa fecal -1 es una alternativa atractiva para la detección y el seguimiento de la insuficiencia pancreática en los pacientes con FQ. Disponemos de esta prueba en Gastronutriped!

Puede leer más al respecto en,

Daftary A; Acton J; Heubi J; Amin R. Fecal elastase-1: Utility in pancreatic function in cystic fibrosis. J Cystic Fibrosis 2006; 5: 71-76.

Gonzales A, Vieira S, Maurer R, et al. Use of monoclonal faecal elastase -1 concentration for pancreatic status assessment in cystic fibrosis patients. J Pediatr (Rio J) 2011; 87 (2): 157-162.