consejosPracticosAlimenLa introducción de alimentos diferentes a la leche en la alimentación del bebé, es quizá, una de los momentos más importantes en el desarrollo de niños y niñas. En esta etapa, el bebé aprenderá a comer otros alimentos, a reconocer diferentes texturas, temperaturas y sabores, a incorporar hábitos de alimentación para toda su vida y a socializar en las comidas. Para lograr hábitos de alimentación saludable que lo acompañarán en su vida, los invito a cumplir los siguientes consejos (Daza W. 2008):

· El bebé debe estar sentado

· Ofrecer los alimentos 2 horas después de tomar la leche materna o fórmula infantil

· Ofrecerlos con cuchara y en vaso. Nunca con tenedor ni en biberones.

 

· Evitar la monotonía: los alimentos deben ser variados, utilizando diferentes combinaciones, colores, sabores y texturas, y preparaciones novedosas

·  No adicionar sal, azúcar ni condimentos.

·  Ofrecer los alimentos con constancia y paciencia

·  Ambiente placentero y emocional (mirarlo, tocarlo, sonreirle, hablarle).

·  No distraerlos con juegos o convencerlos de comer con promesas, premios o castigos.

·  Oferta reiterada durante 10 – 12 veces para que los bebés acepten los alimentos nuevos y de esta manera, evitar el rechazo de algunos alimentos.

·  Iniciar con pequeñas porciones y aumentar progresivamente a medida que el bebé los vaya aceptando con agrado.

·  Respetar la saciedad del bebé. Nunca forzarlos

·  Los nuevos alimentos se deben introducir de uno en uno, en pequeñas cantidades y con al menos 5 días de separación, para observar tolerancia e intolerancias.

·  Añadir una pequeña cantidad de aceite vegetal a las verduras, para aumentar su valor calórico, pero fundamentalmente para facilitar la cobertura de los ácidos grasos esenciales (grasas esenciales para su crecimiento y desarrollo).